Etiquetas

viernes, 15 de julio de 2011

Capítulo 4:"Haciendo amigos"

Sí, me había pasado la media hora del recreo con Claudia y sus amigas. No eran muchas pero eran muy simpáticas, al menos es la sensación que me dio. Mmmm... a ver, voy a hacer memoria, porque es complicado, he conocido en dos días a más personas de las que había conocido en toda mi vida jajaja.
Bueno, primero me presentó a Lucía, una chica de nuestra edad que estaba en la clase contigua a la nuestra. Era alta, morena con los ojos pequeños. Podria decir que casi ni se le veían, pero era simpática. Me había estado hablando de su clase, de sus horarios, de lo que iba a echar de menos no tener tanto tiempo libre en verano, etc, etc. La pobre solo pretendía que me sintiera a gusto, y realmente lo consiguió. Al menos estaba conociendo a gente similar a mí. Salimos al patio del recreo y nos acercamos a un banco al respaldo del sol, donde Claudia y Lucía me presentó a otras tres chicas: Eva, que era un año mayor que nosotras, pero estaba repitiendo primero. Era del primero de ciencias y estaba en la clase con Lucía. Eva era un poco más bajita que el resto. Rubia de ojos azules. No era demasiado guapa, pero algo me decía que a ningún chico le importaría tener una historia con ella. Tal vez fuera su sonrisa, no sé. Sobre chicas, por lo que se ve, no entiendo. Mi mejor amigo, Álvaro siempre me decía que no entendía, que veía guapas a las feas y viceversa. Yo pensaba que era él el que no tenía ni idea.Sonreí al recordarlo. A saber lo que estaría haciendo ahora el petardo de mi amigo Álvaro...
Luego estaba Almudena. No era ni alta ni baja, más o menos como yo. Estaba delgadita y tenía el pelo negro. Parecía una chica muy tímida, así que la saludé con un simple "hola, ¿qué tal?". Ya la iría conociendo más adelante.  Por último, me presentaron a Ana. Era una chica bastante simpática, incluso más que el resto. Creo que estaba en mi clase. Y debía ser así porque me saludó con un "¡¡¡hola compiiiii!!!" que no dejaba indiferente a nadie.
El recreo transcurrión sin más incidentes ni nada interesante que contar. Las chicas me estuvieron describiendo a los profesores, informándome y aconsejándome sobre cada uno de ellos. También me hablaron de algunos compañeros, sobre aquellos a los que no soportaban, y los que eran majos. Sobre los que eran guapos pero idiotas y sobre los que eran monos pero que valían la pena. Solo con eso, sabía que me iba a llevar muy bien con ellas, la verdad es que se parecían mucho a mis amigas. Éramos dos grupos muy similares, y eso me gustaba. Porque mi grupo me gustaba,, me gustaba mucho. Todas éramos iguales, nadie mandaba sobre otra. Mis amigas eran increíbles y nos divertíamos mucho juntas, haciendo las payasas o simplemente chrlábamos sin más. Nunca se nos acababan los temas de conversación, y eso mismo les ocurría a estas chicas :)
Cuando subimos a clase, Ana se sentón con Claudia y conmigo. A mí me dejaron en medio y eso me gustó.
Tocaba clase de inglés. Pues perfecto, no podría estar mejor. Me encantaba el inglés, además se me daba muy bien, pero odiaba estos primeros días en los que se dedicaban a repasar los tiempos de presente simple, presente continuo, etc... Una vez más, tuve que presentarme para que el profesor me conociera, odiaba eso. Las horas siguientes se pasaron de volado. Historia y matemáticas. No estaba mal.
Durante el intercambio de inglés a historia, estuve hablando con Ana y Claudia:
-Alicia, ¿por qué no te vienes hoy con nosotras a dar una vuelta?- dijo Ana un poco cortada, algo que parecía muy inusual en ella.
- Sí, eso mismo. Venteeeee- contestó Claudia casi suplicando. Me hizo reír, pero mi casa estaba a tres autobuses de aquí, y me daba mucho palo tener que volverme después, serían ¡¡¡SEIS autobuses en un mismo día!!! Aunque lo mismo, si cogía el segundo en otro sitio solo tendría que coger dos... Bueno, de todas formas no me apetecía eso de los autobuses...
- ¡Me encantaría!- y era verdad...- pero mi casa está lejos, y no apetece estarme todo el día de autobús en autobús, por no decirte que mi madre no sabe nada... Quizá mañana , ¿no?- dije sonriendo, esperando que no se molestaran.
- ¡Quédate a comer en mi casa!- dijo Claudia contenta con la idea. ¿Cómo negarme con Claudia sonriendo así y casi suplicando? Es que me daba lástima.
-Bueno, le preguntaré a mi madre, ¿vale?
-¡¡¡¡Vaaaaleeee!!!!

No hay comentarios: